Dashboard ejecutivo, hub con reportes dedicados por componente y analítica de comportamiento campaña por campaña.
Cada reporte responde una pregunta concreta del programa y sugiere una decisión: a quién intervenir, qué área está peor, cómo estás frente al sector y cuánto tardó la organización en reaccionar ante un ataque. Todo integrado en la plataforma.
Aperturas, clics y tasa de finalización miden el consumo del contenido, pero no responden las preguntas que hay que responder cada semana para gestionar el programa:
La suite de reportes está diseñada para responder estas preguntas y hacer que el programa avance en base a evidencia.
La portada de la plataforma resume el estado del programa. Cuatro indicadores clave en semáforo (usuarios asignados, tasa de finalización, tasa de reporte, tasa de proactividad), medidor de riesgo de la organización con evolución mensual y drill-down directo a cada reporte.
Debajo, tres bloques que enfocan el día a día: acciones recomendadas priorizadas (configuración pendiente, formación vencida, referentes por reconocer) que se pueden marcar como resueltas y reaparecen si la situación vuelve a cambiar, usuarios prioritarios para intervención con acceso directo a la ficha, y próximas campañas con la última ejecutada en forma de embudo.
Reportes organizados por finalidad. Cada tarjeta responde una pregunta concreta, distingue la actividad dentro de campañas de la actividad proactiva, y se muestra solo si tu organización tiene contratado el componente.
KPIs del programa separados por origen —dentro de campañas y por iniciativa propia—: alcance, participación, finalización y resiliencia. Incluye el Benchmark de concienciación, que compara tus resultados contra el resto de organizaciones, global y por sector, de forma anónima y agregada («superas al X% de las organizaciones»).
Analítica dedicada de Módulos, Vídeos, Videojuegos, Newsletters, Phishing, Smishing, Ransomware, USB Drop, Exámenes y Encuestas. Interacciones en el tiempo, distribución porcentual, análisis consolidado de todas las campañas del período, uso proactivo y benchmark propio de cada componente.
Quién usa la plataforma por su cuenta y —sobre todo— quién no. Qué parte del catálogo se consume de forma voluntaria y qué contenido relevante nadie abre. Y el estado de la formación asignada, con filtro por vencimiento y días de atraso persona por persona.
Ficha 360° del usuario que integra riesgo, resiliencia, simulaciones, formación y actividad proactiva. Comparativa de áreas, niveles y grupos. Lista priorizada de usuarios para intervenir y referentes de concienciación para reconocer.
Se suman el análisis de correos reportados con Smart Triage —clasificación automática de lo que los usuarios reportan con el botón de phishing, con nivel de riesgo y detalle del análisis—, los rankings de gamificación y el reporte de correlación entre componentes.
El detalle de cada campaña incorpora gráficos de comportamiento que complementan al embudo y se adaptan al tipo de componente. No solo cuántos cayeron o completaron, sino qué tan rápido y con qué patrón.
En simulaciones de ataque, la curva acumulada de caídas y la ventana de exposición muestran qué tan rápido cae la organización frente a qué tan rápido reporta. Miden cuánto permaneció activo el ataque antes de que alguien reaccionara.
Un histograma reparte a los usuarios según cuánto tardaron en caer desde que recibieron la simulación. Distingue el clic por impulso, en los primeros segundos, de la caída tras dudar: dos perfiles de riesgo que necesitan refuerzos distintos.
Tiempo hasta el primer uso del dispositivo: cuánto permanece activo el riesgo de un USB malicioso en las instalaciones antes de que alguien lo conecte, lo abra o ejecute su contenido.
Tiempo hasta completar y avance frente al vencimiento: la curva real de finalización contra el ritmo necesario para llegar al 100% a tiempo. Anticipa si hará falta reforzar con recordatorios antes del cierre del plazo.
En exámenes: estado, distribución de puntajes contra el umbral de aprobación, intentos por persona y aciertos por pregunta. Las preguntas con menor acierto marcan los conceptos concretos a reforzar en la próxima acción.
La validación de comprensión en newsletters y vídeos responde si el mensaje se entendió. En videojuegos, la distribución de puntajes y la tabla de posiciones muestran el desempeño y alimentan la gamificación.
Todos los gráficos comparten una coloración semántica consistente: verde para lo positivo, rojo para lo negativo, azul para lo que está en curso y gris para la ausencia de actividad. Se lee igual en cualquier componente.
Cada reporte responde una pregunta explícita del día a día y sugiere una decisión.
01 · LÍDER DEL PROGRAMA
Sabe a quién intervenir primero, con las señales para entender por qué (tendencia de riesgo, caídas recientes, formación vencida) y acceso directo a la ficha del usuario. La cola de trabajo del lunes por la mañana.
02 · CISO
Medidor único de riesgo con evolución mensual, comparativa de áreas y grupos, y benchmark contra el sector para responder «¿cómo estamos frente a los demás?». Una foto ejecutiva lista para el próximo comité.
03 · ADMINISTRADOR DE PLATAFORMA
Alertas de integraciones y acciones recomendadas que se marcan como resueltas y reaparecen si algo vuelve a cambiar. Tableros de salud para vigilar la entrega de nudges, los falsos positivos de las simulaciones y la ejecución de las intervenciones automáticas.
04 · PARTNER
Dashboard de portfolio multi-organización y benchmark contra el sector para acompañar al cliente con evidencia concreta. Reportería que refuerza el valor del servicio recurrente.
Te mostramos la reportería completa con datos reales de una instancia y respondemos las preguntas específicas de tu programa.