Estadísticas mundiales demuestran el fracaso de la concienciación

Estadísticas mundiales demuestran el fracaso de la concienciación

Al fin los reportes dicen algo nuevo

Como todos los años, los reportes de ciberseguridad dicen lo mismo: el problema de la ingeniería social es cada vez peor. Aburrido.

De todas formas, durante el período post pandemia, se comenzó a ver un nuevo dato: que esta cifra ha empeorado a pesar de los esfuerzos de concienciación de las organizaciones.

El razonamiento es el siguiente: si las empresas están realizando campañas de concienciación, y las estadísticas mundiales empeoran, significa que la concienciación no sirve. Razonamiento lógicamente impecable, claro, si esa fuese la única variable que se considera.

Patitos vs Mapaches

Para ayudar a quienes realizan estos reportes a brindar información más apropiada a sus lectores, se lo vamos a explicar con patitos:

Supongamos un universo inicial de 10 patitos. Aparece un mapache y se los come.

Conclusión de los reportes: el 100% de los patitos mueren frente a la amenaza de un mapache.

Supongamos ahora otro universo con 10 patitos nuevos, de los cuales 3 son concienciados sobre el riesgo de ser comidos por un mapache. Ahora, cuando éste aparece, 2 de los 3 patitos concienciados logran prevenir la amenaza, y el mapache se come 8. Gracias a la concienciación, el 80% de los patitos mueren frente a la amenaza de un mapache. Una mejora considerable frente al 100% del escenario anterior.

Conclusión de los reportes: concienciar permite disminuir el riesgo de ser comidos por un mapache.

Frente a esta realidad, más patitos comienzan a ser concienciados. Ahora tenemos 100 patitos concienciados, pero la familia ha crecido bastante, y tenemos 900 sin concienciar.

La cantidad de patitos concienciados creció considerablemente, de 3 a 100. Sin embargo, como la cantidad de patitos expuestos sin concienciar es proporcionalmente mayor al escenario anterior, ahora, más del 90% de los patitos mueren frente a la amenaza de un mapache.

Conclusión de los reportes: concienciar no sirve, porque la estadística empeoró.

Cómo interpretar las estadísticas actuales

Transformemos por un momento los patitos en organizaciones, y los mapaches en ciberdelincuentes.

Durante el 2020, a causa de la pandemia, aumentó de manera imprevista la cantidad de personas y organizaciones expuestas a Internet (y a sus riesgos).

Ahora bien, como ya sabemos, esta transformación digital – en muchos casos forzada – no se hizo en conjunto con un plan de ciberseguridad precisamente planificado. Como casi todo en nuestro ámbito, la ciberseguridad es algo que se tiene en cuenta después. Después del Phishing, después del Ransomware, después del incidente.

Si bien entre 2020 y 2022 aumentaron las organizaciones que incluyeron a las personas dentro de su estrategia de seguridad, las organizaciones que no realizan ningún tipo de concienciación aumentaron en una proporción mayor.

Y por eso, cuando medimos el problema global de la ingeniería social, vemos que las estadísticas empeoraron frente a años anteriores.

Entonces, ¿concienciar sirve o no?

Como la cantidad de organizaciones que no realizan concienciación es muy grande y está por ahora en constante crecimiento, concienciar tiene poco efecto en una estadística global.

Si hoy la estadística global indica que el 94% de los ciberataques comienzan con un ataque de Phishing, el hecho de concienciar en nuestra organización no va a mover ni siquiera un punto ese porcentaje.

Con los patitos pasa lo mismo. Si más del 90% de los patitos mueren frente a la amenaza de un mapache, por más que concienticemos a uno extra y no muera, poco va a modificar esta estadística.

Ahora bien, está en nosotros ser el patito que se salva, o el que es comido por el mapache. A mí me interesa la estadística global, pero me es mucho más relevante qué pasa en mi organización.

Resulta que las organizaciones que llevan adelante un plan de concienciación utilizando un AMS cuentan con métricas que permiten demostrar el cambio de comportamiento de los usuarios y el desarrollo de una cultura organizacional más segura.

Estas organizaciones pueden gestionar el riesgo de la ingeniería social y conocer el grado de exposición actual, además de realizar acciones para llevarlo a un nivel aceptable.

Es decir, están en condiciones de ser el patito que sobrevive al mapache.

¿Y tu organización, qué tan preparada está frente a esta amenaza?

 

Nicolás Bruna

Product Manager de SMARTFENSE. Su misión en la empresa es mejorar la plataforma día a día y evangelizar sobre la importancia de la concienciación. Ha escrito dos whitepapers y más de 150 artículos sobre gestión del riesgo de la ingeniería social, creación de culturas seguras y cumplimiento de normativas. También es uno de los autores de la Guía de Ransomware de OWASP y el Calculador de costos de Ransomware, entre otros recursos gratuitos.

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