La norma del BCRA fija requisitos mínimos de gestión de riesgos de tecnología y seguridad de la información para las entidades financieras y, desde 2026, para los proveedores de servicios de pago, e incluye la concientización y la capacitación del personal como un requisito propio. Te damos esos programas, las evaluaciones y la evidencia, mapeados a las secciones de la comunicación.
Según el Informe DBIR de Verizon, el factor humano interviene en cerca de 6 de cada 10 brechas de seguridad. En una entidad financiera, donde la Comunicación “A” 7724 exige gestionar el riesgo tecnológico y la ciberresiliencia, una decisión equivocada puede comprometer un canal electrónico en minutos. Por eso la norma dedica requisitos específicos a la concientización y la capacitación, con evidencia que la supervisión puede pedir.
La Comunicación “A” 7724, emitida por el Banco Central de la República Argentina el 10 de marzo de 2023, fija los requisitos mínimos de gestión y control de los riesgos de tecnología y seguridad de la información para las entidades financieras. Desde la Comunicación “A” 8398, de febrero de 2026, alcanza también a los proveedores de servicios de pago (PSP) inscriptos en el registro del BCRA. Tres obligaciones aterrizan directamente en tu programa de concientización. Lo desarrollamos en detalle en qué exige la Comunicación A 7724 en concientización.
La norma dedica secciones propias a los programas de concientización y capacitación del personal (puntos 5.5 y 6.5), y pide que sean medibles y verificables y que alcancen a toda la organización, a terceros y a los clientes. Formar a tu gente deja de ser opcional y pasa a ser parte de lo que tienes que cumplir y poder demostrar.
La Comunicación “A” 7724 exige la participación activa del directorio y de la alta gerencia en la gestión de la tecnología, la seguridad de la información y la continuidad del negocio. Lo que antes quedaba en las áreas técnicas ahora es responsabilidad de la mesa de decisión.
La sección 11 original, sobre canales electrónicos, se derogó en 2023. Hoy la concientización de los clientes de servicios financieros digitales la exige el punto 3.5 de una norma aparte del BCRA: puntos de contacto oficiales, ingeniería social y qué hacer ante un fraude.
No tienes que diseñarlo desde cero. El contenido mapeado a la Comunicación “A” 7724 ya viene preparado y se asigna en un par de clics con el programa automático de la norma. El catálogo suma contenidos para cada nivel, con su lenguaje y su foco.
Cubre la ciberhigiene cotidiana, cómo detectar y reportar lo sospechoso, el fraude y la ingeniería social en los canales electrónicos, y el manejo seguro de la información. Son hábitos aplicables desde cualquier puesto.
Aborda la responsabilidad de la dirección sobre los tres frentes que exige la norma: la gestión de los riesgos tecnológicos, la continuidad del negocio y la ciberresiliencia. Está escrito en el lenguaje de la decisión y del riesgo, el que se usa en una mesa directiva.
Cada contenido está vinculado a las secciones de la norma que ese contenido cubre. Desde la gestión de normativas de la plataforma verificas el grado de cumplimiento según el entrenamiento asignado a cada persona.
Y cada pieza deja trazabilidad: quién completó qué, qué resultado obtuvo y cómo evolucionó. Esa es la evidencia que convierte “capacitamos a la gente” en algo verificable.
Llevamos más de 10 años acompañando a organizaciones de la banca, la salud, el sector público y la infraestructura crítica a reducir el riesgo humano y a dejar evidencia auditable de que lo hacen. La diferencia frente a una campaña genérica es la trazabilidad: quién se capacitó, qué resultado obtuvo, cómo respondió ante una simulación de phishing o ransomware y cómo mejoró con el tiempo. Esa es la evidencia que una revisión del BCRA va a pedir.
Déjanos tus datos y te mostramos cómo cubrir cada requisito de la norma con contenido mapeado a sus secciones, listo para tu entidad.